domingo, 6 de marzo de 2016

RELATO: No volveré a verte

Buenas noches, mis protegid@s. Como algun@s ya sabéis, la semana pasada propuse un reto: todo el que subiese al grupo de facebook una foto con alguna de la portada de mis novelas, recibiría como regalo un relato. Bien, he pensado que os lo quería regalar a todos. Me gustaría ver vuestras opiniones y si coincidís con la mayoría que quiere que escriba más sobre esta peculiar historia. 




Título: No volveré a verte.
©Marissa Cazpri, 2016
Primera edición: febrero 2016
Relato: No volveré a verte.

Código: 1602266692754

Fecha de registro: 26-feb-2016 10:57 UTC-EJRG
Licencia: Todos los derechos reservados
Diseño cubierta: ©Marissa Cazpri
Foto cubierta: Pixabay
Maquetación: ©Marissa Cazpri

Queda prohibido reproducir el contenido de este texto, total o parcialmente, por cualquier
medio analógico y digital, sin permiso expreso de su autora con la Ley de Derechos de Autor.

Los personajes, eventos y sucesos presentados en esta obra son ficticios. Cualquier
semejanza con personas vivas o desaparecidas es pura coincidencia.



El eco de su caminar resonaba por el callejón oscuro. Sola y a esas horas de la noche, alguien pensaría que acudiría a su cita, como cada viernes, en algún restaurante de lujo cercano, por el contrario, ella se dirigía al mismo sitio infernal desde hacía casi dos años.
«Sitio infernal», era contradictorio que pensara de esa forma. El motivo por el que acudía allí cada semana era por placer, por volver a verle y por volver a tocarle; aunque hoy sería distinto.
Levantó la vista cuando llegó hasta una gran puerta metálica en la que nada indicaba lo que había y ocurría en su interior cada día. A veces se preguntaba cómo había conseguido saber la existencia de este lugar. Con una sarcástica sonrisa recordó cómo un email equivocado llegó en el momento oportuno. La ruptura con su ex y el no saber qué hacer con su vida, propiciaron que sintiera curiosidad por este sitio.
Introdujo su dedo índice en la abertura destinada a ello y una voz metálica salió del interfono:
—Bienvenida.
—Gracias.
La puerta se deslizó, en el acto, hacia la derecha para dejarle paso. Avanzó con decisión, sin apenas levantar la vista, puesto que ya conocía el camino de memoria. Al llegar a su destino, un agudo pitido que duró apenas tres segundos, le indicó que podía acceder a la habitación que tenía reservada desde la primera vez que acudió a su cita. Qué nerviosa estaba, qué miedo tenía… y ahora, lo único que sentía era pura dependencia; física y emocional.
Al entrar en la familiar habitación, el olor a azahar inundó sus fosas nasales, haciendo que sus músculos se destensaran, olvidando así su patética vida.
—Te he echado de menos —susurró una voz ronca en su oído.
El roce de su aliento la hizo estremecer. Sin mediar palabra, giró sobre sí misma y se abalanzó sobre su duro cuerpo.
«No volveré a verte».
Atacó sus labios sin piedad, buscando esa caliente y húmeda lengua que tanto le obsesionaba.
«No volveré a verte».
Nunca dejaba de pensar en ella. En como recorría cada rincón de su piel, complaciente, dispuesta a darle el placer que Maia necesitaba.
Sabía que esto no estaba bien. Que lo que estaba viviendo en esta cama no era real. Que los orgasmos que Gael le proporcionaba no eran reales, que esas conversaciones hasta el amanecer no se correspondían con una relación. Por eso, cuando alcanzara el éxtasis no volvería a mirarle a los ojos.

—No volveré a verte —susurró Maia vistiéndose ante la mirada atónita de Gael.
—¿Qué?
—Esta ha sido la última vez, ya está decidido —respondió Maia en apenas un susurro.
Se puso el abrigo y se marchó de aquél infernal sitio sin mirar atrás.
La cara de Gael se encogió, nunca había sido rechazado. ¿Acaso había hecho algo mal? ¿Habría cometido algún error? ¿No la había complacido lo suficiente? ¿No la había reconfortado cuando lloraba desconsolada? Después de casi dos años de fogosos encuentros, no tenía conocimiento de que su cliente estuviera insatisfecha con su trabajo. Es más, sabía que le anhelaba. Sus encuentros se volvieron cada vez más frecuentes, lo convirtió en su rutina; entonces, ¿por qué le dejaba? ¿Qué había cambiado?
Confuso y con todas esas preguntas en la cabeza, tomó asiento sobre la cama sin dejar de mirar hacia la puerta. ¿Era esto lo que se sentía cuando alguien era rechazado por la persona amada? ¿Esto era el amor?
El ruido de unos pasos le distrajo.
—Has hecho un gran trabajo Gael, pero ya no son necesarios tus servicios —anunció su encargado.
Se acercó a él con la tan temida llave en su mano y entonces, algo extraño le sucedió: todo lo vivido con Maia, pasó ante sus ojos. Después de sentir el roce metálico de la llave en su nuca y un desconocido dolor en su pecho, todo se volvió negro.
Mike suspiró. Cada vez se le hacía más difícil desconectar a sus empleados. Les cogía cariño, sobre todo a los que llevaban tanto tiempo como Gael. Acarició su cabeza aún caliente y observo sus ojos azules abiertos, ya sin vida. Sonrío al recordar su personalidad, su curiosidad ante las costumbres humanas. Sin duda, era muy especial.
 Apretó el botón de su pulsera interactiva y acercándosela a la boca, habló:
—Unidad R328 lista para desinfección, caracterización y reprogramación.
Le observó una vez más antes de que Gael fuese transformado en otra unidad, con otras características, para complacer a otra persona. Dio media vuelta para marcharse, pero algo le llamó la atención.
—No puede ser… —dijo en voz alta.
Alargó una de sus manos temblorosas hacia la cara del sujeto y recogió de su mejilla lo que parecía una lágrima. La retuvo entre sus dedos, desconcertado.
—Señor, ¿podemos llevarnos la unidad R328? —La voz de Peter le sacó de su ensoñación.
–Sí, claro.
Se apartó a un lado y observó cómo se llevaban a aquél peculiar robot.

Deseo que os haya gustado. ¡Espero vuestros comentarios!

Besos,


11 comentarios:

  1. Ya te lo dije en privado, pero lo comparto con todas. Estoy deseando que este relato se convierta en una novela.
    Gael y Maia se merecen tener su propia historia. Y yo estoy convencida de que va a ser de lo más interesante.
    No nos hagas esperar mucho. 😜

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    1. Gracias por expresar tu opinión en público, guapa. Intentaré no haceros esperar demasiado ;)

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  2. QUIERO MAS!!!! Me encantaría saber que sucede con Maia y Gael!! Me ha encantado muchísimo lo que he leído!!

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    1. Gracias, Ángela. Intentaré daros pronto noticias sobre ellos :*

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  3. Genial, como todo lo que sale de tu "pluma". Esperando que se haga realidad pronto la novela. Besos y Gracias!!!

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  4. Me ha encantado, deseando saber mas, es una historia diferente.

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